La polémica radica en que la situación descrita está amparada por el Real Decreto 456/2011, en cuyo artículo 6.9 se prevé la posibilidad de otorgar vacantes sin publicación previa.

En ese artículo se citan los casos en los que el Subsecretario de Defensa y los Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos pueden otorgar sin publicación previa las vacantes. Estos corresponden a dos situaciones específicas.

Los altos cargos del ejército y Defensa pueden otorgar vacantes sin publicación para las plazas “correspondientes a jefes de unidad, centro u organismo” y las que “se oferten a quienes se incorporen a una escala o superen determinados cursos de perfeccionamiento, considerando como tales, a estos efectos, los cursos de altos estudios de la defensa nacional”.

Este Real Decreto podría entrar en colisión con lo dicho en la Ley 39/2007, en la que se manifiesta “la falta de criterios objetivos y fundamentos” por los que se puede establecer “la asignación de destinos sin publicación previa”, al personal de nueva incorporación.

En ese sentido, fuentes de nuestro despacho afirman que la asignación de las vacantes no podría “pretender legitimarse por un criterio de edad temprana”, ya que algunos de los destinos pueden ser ocupados desde el empleo de teniente hasta el empleo de comandante.

Eso podría provocar que las vacantes “se ocupen durante mucho tiempo”, y, por lo tanto, que ese puesto sea inaccesible para los demás profesionales de la misma especialidad que son más antiguos o incluso de empleo superior.

Los juristas continúan diciendo que tampoco la asignación de las vacantes puede ser fundamento de “la supuesta necesidad de ocupación de dichos destinos”, ya que los profesionales más antiguos o incluso de empleo superior, manifiestan a sus direcciones previamente su intención de solicitar los destinos si salen publicados con anterioridad.

Por esos motivos los oficiales consultados reconocen “el agravio y la indefensión absoluta” que sienten a título personal por no poder cambiar esta situación. Este sentimiento se muestra en que, aun teniendo más antigüedad que los tenientes recién licenciados de la Academia Militar, se les otorgan ciertos destinos sin atender a escala, cuerpo y especialidad.

El recurso de alzada presentado en Defensa “casi seguro” que será desestimado antes de los 3 meses que tiene el ministerio para la resolución de este. Por esos motivos, tienen pensada la continuidad del proceso en el siguiente paso legal, el recurso al tribunal contencioso administrativo.

Sin embargo, la situación no es nada fácil. Este despacho ha tenido acceso a gran cantidad de sentencias de años anteriores relativas a este tema. Los recursos elevados al contencioso administrativo de la Audiencia Provincial han sido casi todos desestimados por el tribunal.

La esperanza recae en un precedente de un caso similar que si fue resuelto de manera satisfactoria. Se trata de un argumento jurídico análogo de un caso de la Guardia Civil que ocurría lo mismo.

Los guardias civiles que llevaban varios años de antigüedad veían como para los recién egresados de las academias se ofertan una serie de destinos que no salían para los demás. Esta situación cambió con la modificación del Reglamento de provisión de destinos, efectuada por el Real Decreto 961/2013, que modificaba el Real Decreto 1250/2001, de 19 de noviembre.

Dicha modificación terminó con la discriminación al establecer que, al personal de nuevo acceso de la Guardia Civil, solo se le otorgaría destino entre las plazas que resultaran desiertas como consecuencia de un concurso anterior celebrado para la escala a la que se acceda. Y todo ello eliminando la publicación previa de la vacante.

Debido a este último caso, las fuentes consultadas han mostrado “su esperanza” en conseguir un objetivo por el que “se lleva peleando muchos años” y que esperan que esta vez si se consiga definitivamente.

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